Imagina que tú también entras, como Virgilio, en el Bosque de las Letras. Escribe cómo te sentirías allí, las preguntas que te gustaría hacer a los árboles y qué crees que te responderían ellos.
Puedes empezar así:
"Cuando entré en el Bosque de las Letras, no podía creer lo que estaba viendo...
... todas las plantas estaban hechas de letras. Sentí que estaba pisando palabras y no hacía falta que las leyera porque, por arte de magia, mi mente fabricaba una imagen con las frases que pisaba.
Los árboles eran las letras mayúsculas, por lo que estuve jugando a hacer frases que me llevaran de un árbol a otro para empezar otra frase. Como en una sopa de letras, pero de frases.Cuando se me acabaron las ideas, me pregunté en voz alta:
-¿Por dónde sigo?
Me asusté al oír al ´rbol que reprrsentaba la P decir:
--Por donde tú empieces, empezará una nueva historia.
-¿Cómo lo sabes? -le pregunté yo.
Él me dijo:
-La historia está escrita por personas que son o fueron niños. Imagina algo y aquí se hará realidad.
Desde entonces no he vuelto a ver "El Libro" en la biblioteca, pero cierro los ojos e imagino cosas que luego escribo. Porque yo quiero ser escritor de mayor.
EMILIO
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